carneafrica3D

Enero 11, 2026, Domingo.


Una sensación creciente, desde el cuarto trimestre del 2025, me indicaba la necesidad que me surgiría de rechazar profundamente estos nuevos modos de la conectividad en línea. Llegando de la mano de un sentir de humanidad y costumbre perdida, el resurgimiento de las viejas lecturas, la bohemia y lo poético, lo presencial y lo análogo. Todos hemos estado experimentando un pesar similar creciendo en este presente, y mientras muchos acudirán a soluciones momentáneas e ineficientes, como seguir tendencias de salud y costumbres del pasado, (llegadas a su mano por parte de los algoritmos de las gigantescas empresas de la web de todas formas), algunos de verdad darán su granito de arena a proteger nuestro status de culto, y este es el mío.


Enero 14, 2026, Miércoles.


Como explicaba anteriormente, han sido temporadas de tedio y derrota la costumbre en mi hogar. Han hecho de un hombre apasigüado y gentil como yo, un ser rencoroso y paranoide, reprimido y vengativo, el total contrario de mis virtudes verdaderas.
Muchas han sido mis medidas en favor de contrarrestar este desbalance de valores, de las que se enumeran el escribir en este blog, reducir mis horas de pantalla y conectividad, inspirarme de cosas tan aparentemente irrelevantes.

¡Y dada justo la casualidad! Entre toda esta mar de pensamientos me topé con la maravillosa película "Le fabuleux destin d'Amélie Poulain", donde pocas veces me sentí tan estrechamente relacionado con un filme, es la más grande reafirmación de que el asombro, la curiosidad, y la obsesión son parte indispensable para nuestra construcción como seres humanos. El asunto está en que muchos, especialmente los más adultos, se vuelven incapaces de reconocer sus hábitos, rutinas y placeres en lo mínimo e indistinguible. Amo que esta sea una historia de amor, algo tan fundamental e inseparable, grandísima demostración de que solo quienes se obsesionen podrán ser capaces de amar. Muchas situaciones extrañas y surreales al nivel de lo imposible ocurren en este romance, pero mi anterior afirmación es la única 100% verídica.

Un poco de este manto de sofisticación y originalidad me generó también el volver al interés por el fashion, de forma un poco menos convencional, inspirado por estilos principalmente japoneses y unisex, como el street style de la revista FRUiTs y todo el universo de costuras Lolita y MILK (quienes también tienen su espacio dedicado en neocities en la página ita.toys). Y en mi momento de lucidez quise registrar esto en una foto de mi atuendo, teniendo en cuenta la influencia western del estilo lolita, pensé en algo más como vaquero.



brunoferreiro1


Por la tarde, para despejar mi cuerpo, di un largo, (insospechado e ingenuo de lo que realmente terminaría siendo) paseo a pie por las urbes del oeste de la provincia porteña. Tan solo cargando con media botella de agua bebida digiriendose dentro de mi, mi querido y viejo sombrero agujereado, y una pesadez y cansancio propios de épocas de un verano acosador, recorrí bajo el magestuoso y destructivo poder de los rayos del sol, unos eternos y dolorosos 5 Kilómetros de ida. Al llegar a mi destino, una plaza frecuentada en otras temporadas previas de mi vida, sin estar desesperadamente sediento aún, pude experimentar algo de mi humanidad recuperada al ser llamado por una madre de una muy joven bebé para tomarle una foto. Confiandome su teléfono, sintiendome halagado de no parecer una amenaza, un joven de buenas costumbres como intento ser en cambio. Al haber capturado correctamente y con sentido de encuadre e iluminación un irrecuperable momento de la infancia, esta mujer me dió las gracias, y remataría con palabras muy cortas pero innegablemente bellas, "Es su primer paseo, ¡chau, muchas gracias!", tan solo eso bastó para dejarme una sonrisa revitalizante que me daría las fuerzas necesarias para completar mi agotador viaje de vuelta. Muy pronto se sintió la sed, el sofoco, el ardor muscular y la inmensa pesadez de un camino para el que mi cuerpo no estaba preparado, ésta era una prueba de voluntad, algo que necesito lograr para demostrarme a mi mismo todo lo que se precise para volver a confiar en mí. Llegué a sufrir tanto la resequedad entre mis dientes, mi lengua y garganta que urgué entre los charcos de agua dejados por vecinos que salen a manguerear sus veredas y autos. Sin depositar mi salud en esas ínfimas muestras de hidratación, solo me hunté el agua en mi espalda sin arriesgarme a beberla, lo cual igualmente, en caso de no ser un peligro, hubiera saciado algo de mi sed, que era el principal problema. Y con esa dificultad añadida, dí mis últimos pasos, ya notando una hinchazon jamás experimentada en mis enrojecidas manos, cuales pobremente podían articularse. Y ante mis lengüeteos, incomparables al placer de un vaso de agua, finalmente colisiono con la puerta de mi casa, corriendo desesperado por el pasillo hasta alcanzar el poco de agua que necesitaba para lograr sobrevivir.
Toda esta gran aventura anterior al momento de ver Amélie, cuesta creer que ambas experiencias ocurrieran en un mismo día, de los cuales ya no abundan, lugares de donde contar anécdotas.


Enero 15, 2026, Jueves.


He actualizado este sitio con nuevos fondos de una de mis inspiraciones en no solo el arte visula, sino también el pensamiento lógico, el legendario M. C. Escher.



another-world-ii depht


¡Una pequeña alegría surgió! En mi camino de conectar con mi mente, he aceptado mi naturaleza obsesiva y comprendí que los detalles absurdos son lo que a mi me funciona para amenizar esta existencia. Al momento de cocinar, luego de un día húmeda y sofocantemente caluroso como acostumbra, tan solo levemente rebajado por la esporádica, lenta y cansada lluvia, llamó tan casual e infantilmente mi atención que uno de los mecánicos cortes de carnicería dieran como resultado un churrasco con forma del continente de África.


carneafrica carneafrica1

Enero 17, 2026, Sábado.


Durante mis rutinas de práctica en interpretación instrumental, comprensión musical y composición, recordé lo que le sucedió a mi guitarra hace un año atrás.

Tonteando, en momentos en los que mi dedicación aún no se volvía aplicada, repetía sucesivamente los mismos solos y riffs de canciones populares, transportandome con fluidez, desde lo más enérgico del Post-Hardcore a los más vulgares y hedonistas (pero técnicos), punteos y requintos de la Cumbia Villera y el Corrido Tumbado.
En lo que parecía un momento de lucidez (que terminó siendo un descuido importante), uno de mis bendings alcanzó una intensidad que la guitarra no estaba dispuesta a soportar, (aunque lo más probable sea que quiso salvarse de oir algo desafinado...) Separando, en una inesperada mini-explosión, una de mis cuerdas Fender calibre 08 en dos. Era la primera cuerda, la más infame por su sobreexplotación en los momentos de éxtasis de toda canción de rock (que dicho sea de paso, me molesta y confunde mucho que se le llame la primera cuerda a la más aguda y no al revés, como si en el piano no lo hicieramos de grave a agudo como corresponde.) Luego de la predecible puteada que lancé al aire, mi resignación y pobreza me privaron de volver a conseguir un encordado de marca.

Transcurrieron meses, y lo que era una pobre imitación de tablaturas y canciones incompletas, pronto evolucionó en un entendimiento verdadero y lógico del lenguaje de la armonía. De la mano cursos como el del profesor Mauro de María, y la disección de canciones previamente conocidas, pude transportar a la guitarra, aquella soltura que solo conseguía mediante software de computadora. Pero la verdadera clave, y más irónica de todo este asunto, fue el cómo aprendí, luego de 5 años de tocar por imitación, de memoria todos los acordes que conforman cualquier estilo y dialecto de la música. Se trata de mi banda favorita, Cardiacs, universalmente destacados por su armonía aparentemente sin dentido, pero que mediante esa característica, se dan multitud de canciones que sin dificultad ostentan de utilizar todos los 24 acordes Mayores y Menores. Y claro, fue un comienzo algo confuso pero, luego de un zudoku de diagramas de acordes de guitarra, pude entender el misterio, ubicar la tónica de cada nota y mediante esta, construir cualquier acorde posible. Dirty Boy fue mi mayor maestro en esta disciplina, material demasiado avanzado para alguien que no podía distinguir los intervalos, pero que resultó de forma contraintuitiva, la imagen más didáctica y clara que pude haber tenido, elevando una de por sí magna obra de la música moderna, a favorito instantáneo e imborrable de mi memoria.

Trazado este camino, mi psique y motricidad concluyeron en que el tener 5 cuerdas en lugar de 6 eran la ruta ideal para sacarle todo el potencial armónico a la guitarra. Sacrificando, eso si, algo de la dinámica, pero otorgando comodidad, y más importante, una identidad única a mi estilo de hacer las cosas. Una modificación a tu equipo es algo que marcó la historia del rock, desde la guitarra custom tocada con una moneda de Brian May, pasando por los trastes escalopados de Yngwie Malmsteen, todo eso es grandioso. Y esta es mi querida, maltratada y antigüa guitarra Texas (una marca genérica de luthieres argentinos), bautizada así desde hoy, La PentaCorda.


PentaCorda

PentaCordaClose1 PentaCordaClose2


Continuando con mis medidas hacia el reencuentro con mi persona e identidad, tomé otras fotos, nuevamente con un estilo vaquero, de sombrero y patrones a cuadros en mis camisas. Añadiendo esta vez una lupa de detective, aprovechando el sombrero de corte más urbano y ligero, a lo Noire, y compilando todo aquello con mi querida guitarra. Al momento de presentarme en una performance musical en vivo, sea cual sea el proyecto, mi idea es hacerlo con esta actitud tan propia.


brunoferreiro5 brunoferreiro3

brunoferreiro6 brunoferreiro7 brunoferreiro4

Enero 26, 2026, Lunes.